
Desde el 28 de octubre, los cajeros de criptomonedas en España exigirán identificarse en cualquier operación
A partir del 28 de octubre de 2026, comprar o vender criptomonedas en un cajero en España obligará a identificarse en todas las operaciones, sea cual sea el importe. Lo establece el Real Decreto 813/2026, publicado en el BOE el 8 de octubre, que modifica el reglamento de prevención del blanqueo de capitales. El cambio llega cuando estos cajeros se han convertido en una herramienta habitual de las estafas telefónicas.
Qué cambia exactamente
El Real Decreto 813/2026 reforma el artículo 4 del Reglamento de la Ley 10/2010 de prevención del blanqueo de capitales (aprobado por el Real Decreto 304/2014). La regla general no cambia: las entidades obligadas deben identificar y comprobar la identidad de sus clientes, con documentos fehacientes, en las operaciones ocasionales de 1.000 euros o más.
Lo nuevo es que los cajeros de criptomonedas pasan a la lista de operaciones en las que no hay umbral. El texto publicado en el BOE dice que en las operaciones de envío de dinero, gestión de transferencias, las efectuadas ante notario «y las realizadas en cajeros de criptoactivos, deberá procederse a la identificación y comprobación de la identidad en todo caso».
El Real Decreto entra en vigor a los veinte días de su publicación, es decir, el 28 de octubre. A diferencia de otras medidas de la misma norma, no hay periodo transitorio para los cajeros: la obligación se aplica desde ese día.
El mismo Real Decreto incluye otros cambios en materia de blanqueo:
- Notarios: desaparece la exclusión de los actos notariales sin contenido económico relevante, y la identificación ante notario pasa a exigirse en todo caso, salvo los actos recogidos en el artículo 163 del Reglamento Notarial.
- Juego online: los operadores deberán comprobar que el titular del medio de pago coincide con el titular de la cuenta de juego.
- DNI digital: se reconoce expresamente para identificarse, aunque esa parte no será aplicable hasta dieciocho meses después de la publicación.
Por qué los cajeros
El preámbulo de la norma encuadra el cambio en la «diligencia debida», es decir, en saber quién está detrás de cada operación. Pero el contexto es más amplio: los cajeros de criptomonedas se han convertido en la vía preferida de una estafa muy concreta.
Según describe la empresa de ciberseguridad ESET, el fraude empieza con una llamada en la que el delincuente se hace pasar por un empleado del banco, una autoridad o un directivo de la empresa de la víctima. Inventa una urgencia (una cuenta comprometida, un problema legal), pide que no se cuelgue el teléfono y convence a la víctima para que retire efectivo y lo introduzca en un cajero de criptomonedas escaneando un código QR. Ese código corresponde a una dirección controlada por los estafadores, y una vez enviados los fondos la operación no se puede deshacer.
No hay cifras públicas equivalentes para España, pero las de Estados Unidos dan una idea de la escala. El FBI recibió en 2025 más de 13.400 denuncias relacionadas con cajeros de criptomonedas, con pérdidas superiores a 388 millones de dólares: un 23 % más de denuncias y un 58 % más de pérdidas que el año anterior. Más de la mitad de las víctimas tenían más de 50 años.
Qué implica para un inversor en España
Si usas cajeros de criptomonedas, desde el 28 de octubre tendrás que identificarte también en las operaciones pequeñas. Las entidades obligadas por la Ley 10/2010 deben conservar esa documentación durante diez años, así que las operaciones en cajeros dejan de ser anónimas a cualquier importe.
En lo fiscal no cambia la tributación. Vender o permutar criptomonedas con beneficio genera una ganancia patrimonial que se declara en el IRPF, se haga en un exchange o en un cajero. Lo que sí cambia es que cada operación queda vinculada a una persona identificada. Si tienes dudas sobre cómo declarar estas operaciones, en nuestra guía de la declaración de la renta con criptomonedas explicamos cómo hacerlo.
La señal de alarma sigue siendo la misma. Ningún banco, cuerpo policial ni administración pide ingresar efectivo en un cajero de criptomonedas para «proteger» el dinero o resolver un problema. La nueva obligación no impide la estafa por sí sola, porque quien se identifica es la propia víctima. Pero sí deja constancia de la operación, lo que facilita la denuncia y el rastreo de la dirección a la que se enviaron los fondos.
Si alguien te ha llevado a hacer un ingreso de este tipo:
- Corta el contacto.
- Conserva los tickets del cajero, la imagen del código QR, los números de teléfono y los mensajes.
- Avisa al operador del cajero y a tu banco.
- Denuncia cuanto antes. En nuestra página sobre cómo denunciar una estafa con criptomonedas explicamos los pasos.
Un cambio de alcance limitado pero simbólico
La medida afecta a un canal concreto y no altera la fiscalidad ni el resto de obligaciones de los inversores. Pero confirma una tendencia clara: en España, las operaciones con criptomonedas que antes podían hacerse sin dejar rastro identificable están desapareciendo una a una.
