
Hacienda apunta a los cripto-inversores: 1,24 millones recibirán aviso en la Renta 2026
La campaña de la Renta 2025-2026 arrancó el 2 de abril con un mensaje que no deja lugar a dudas: el anonimato cripto en España se acabó. La Agencia Tributaria ha puesto sobre la mesa un plan de vigilancia que afecta directamente a los inversores en Bitcoin, Ethereum y demás criptoactivos, con 1.243.000 avisos personalizados que empezarán a aterrizar estos días en los borradores de Renta Web.
La cifra la dio la propia directora general de la AEAT, Soledad Fernández, en la rueda de prensa que abrió la campaña. Forma parte de un paquete global de 3,55 millones de notificaciones que también salpica a vendedores de Wallapop, arrendadores turísticos y titulares de rentas en el extranjero. Pero el dato cripto es el que destaca: es un aumento significativo respecto a ejercicios anteriores y confirma que el fisco ya no investiga a ciegas.
Por qué Hacienda ya lo sabe (casi) todo
El cambio de juego se llama modelo 172 y modelo 173. Desde el ejercicio 2024, exchanges y custodios con sede o establecimiento permanente en España están obligados a chivarse: el 172 reporta los saldos a 31 de diciembre y el 173 detalla todas las operaciones —compras, ventas, permutas y transferencias— realizadas durante el año. A esto se suma el modelo 721 para quienes superen los 50.000 euros en plataformas fuera de España, cuyo plazo venció el pasado 31 de marzo.
La guinda la pone la DAC8, la octava actualización de la Directiva europea de Cooperación Administrativa, que entró en vigor el 1 de enero de 2026. A partir del año que viene, los exchanges europeos empezarán a reportar automáticamente los movimientos de sus usuarios a las administraciones fiscales de los 27 Estados miembros. En palabras llanas: tener la cartera en un exchange de Irlanda, Malta o Lituania ya no garantiza opacidad.
Lo que arriesgas si ignoras el aviso
Las sanciones por no declarar correctamente no son de risa: oscilan entre el 50% y el 150% de la cuota dejada de ingresar, a lo que hay que sumar intereses de demora. Y ojo, la permuta entre criptomonedas —cambiar BTC por ETH, por ejemplo— tributa igual que una venta a euros. Muchos inversores siguen creyendo que "mientras no saque a fiat, no cuenta", y es justo lo contrario.
Un apunte interesante lo aporta Esteban Rivero, fundador de Cero Uno y especialista en fiscalidad cripto, quien alertaba en CriptoNoticias el pasado 13 de abril de que los inversores en España afrontan riesgos fiscales por no declarar pérdidas en criptomonedas, una brecha que afecta al 70% de los usuarios. El matiz es clave: declarar pérdidas no es solo una obligación, es también una oportunidad. Las minusvalías pueden compensar ganancias del mismo ejercicio o de los cuatro siguientes, reduciendo la factura fiscal futura. Quien holdea "en rojo" y no materializa la venta pierde esa baza.
Qué hacer ahora
La AEAT distribuirá los avisos en tres fases: una al descargar los datos fiscales, otra durante la elaboración del borrador y una tercera tras la presentación para permitir correcciones voluntarias. El dato que debería hacer reflexionar a todos: el año pasado, cerca del 50% de los contribuyentes que recibieron estas cartas modificaron su declaración.
El plazo para presentar la Renta termina el 30 de junio. Con el método FIFO obligatorio, los tramos del ahorro entre el 19% y el 30% y el cruce de datos ya automatizado, improvisar esta campaña sale caro.
